sábado, 8 de diciembre de 2012


LA PROFESORA BADANO, DECANA ELECTA EN HUMANIDADES.
Finalmente la votación de los consejeros de Humanidades, llevó, de nuevo, al decanato de la facultad, a la Prof. Rosario Badano. De 18 consejeros, la profesora cosechó la adhesión de 12. Un
triunfo sin atenuantes. Ahora se abre otra etapa en la construcción de una universidad democrática y abierta, para todos. Habrá ver qué estilo de gestión desenvuelve la nueva conducción y hasta dónde, este nuevo escenario político-institucional, favorece a una construcción de lo común. Demasiadas energías y pulsiones de todo tipo pusimos todos para llegar a este punto. Ojalá este momento sirva para que los distintos actores vayan mostrando su palabra, su posición, sus perspectivas. El claustro docente, sobre todo, sigue un tanto enfrascado "cátedras adentro": el co-gobierno y la autonomía no pueden quedar como meras expresiones vacías de significación. Esta nueva etapa necesita del compromiso de todos.

miércoles, 5 de diciembre de 2012



LA UADER EN PRIMERA PERSONA (I)
Ingresé como docente al viejo Instituto de Enseñanza Superior en 1992. Hacía dos años que me había recibido de profesor en Ciencias de la Educación y ya trabajaba en un Instituto de La Paz. Fui antes alfabetizador de adultos y había hecho una suplencia en Barrancas (Sta Fe). Ingresé porque ese año, la rectora de entonces, la Prof. Arbasetti –esposa de Lambruschini- propuso concursos interinos de antecedentes y oposición y quedé en el orden de mérito. Los concursos, en el nivel superior, eran sólo de antecedentes, enmarcados dentro de Jurado de Concursos del CGE. Yo siempre entraba anteúltimo, cómodo.

/En la imagen con estudiantes de Educación Especial, UADER./


LA UADER EN PRIMERA PERSONA (II)
Una de las primeras cosas que hice al recibirme de profesor, en 1990, fue afiliarme al sindicato (AGMER). Salí delegado en varias ocasiones mientras se funcionó como Instituto. En ese marco, hicimos varias marchas contra Menem, la Marcha Federal del ´94, el armado de la CTA (´96), los primeros cortes de ruta (´97), el inicio de la Carpa Blanca (´98) y las luchas del ´99 en adelante que desembocaron en el Argentinazo del 2001 


LA UADER EN PRIMERA PERSONA (III)
Siempre me pregunté por qué el docente de nivel superior no se solidarizaba con sus compañeras de clase, esto es, el docente de base de Primaria –la gran mayoría que se expresa en movilizaciones y marchas-. En la época del Instituto se hacía asambleas específicas del nivel. Pero nunca se llegó a confraternizar, totalmente,  con las compañeras. Cuando se conoce la creación de la UADER, en el 2000, la inquietud y la preocupación campeó en toda la docencia del Instituto.


LA UADER EN PRIMERA PERSONA (IV)
La creación de la UADER motivó el rechazo de la mayoría del arco político y de las delegaciones sindicales. Hacia el interior del plantel docente, la cosa estaba dividida. El movimiento estudiantil de entonces, apoyaba el proyecto. La currícula ya había sido reformada en el ´99. Ahora, nuevamente, se echaba mano a los planes y carreras y, de pronto, nos convertíamos en universidad con una planta docente en donde la gran mayoría tenía título terciario. Problema y medio.


LA UADER EN PRIMERA PERSONA (V)
Al crearse la UADER lo primero que se planteó al cuerpo docente es su reubicación, ya que no se tocaba ningún puesto de trabajo por derechos adquiridos. Aquí comienza a circular la expresión “el docente transferido”. Yo, por mi título, tenía mayor prestancia para ubicarme en la nueva grilla de materias. Pero había docentes que, por años, habían desarrollado la misma materia, solita, mi alma. Los reclamos de los docentes comienzan y AGMER estuvo en la primera fila en la defensa de los derechos de las compañeras.





LA UADER EN PRIMERA PERSONA (VI)
Hubo una categorización docente, un primer intento de concursos, la famosa reconversión del título –con capacitaciones que en la mayoría de los casos eran rentadas-, los monitoreos de la CONEAU, y el intento de cierre de las licenciaturas. En 2006 comienza la discusión por los concursos y se marcan las primeras diferencias, más allá de que todos coincidían que a la docencia había que entrar por concursos de antecedentes y oposición. ¿Qué diferencias se abrieron? Los estudiantes decían: “todos tienen que concursar, hasta los transferidos”. Que decían los transferidos, apoyados por AGMER: “nosotros ya concursamos, podemos presentarnos a una reválida, con el mismo jurado que venga a los ordinarios." Desde aquí y hasta la toma del 2007, los transferidos pasábamos a ser “los dinosaurios” que no querían rendir concursos.